24 Feb Tu Niñ@ Interior & Receta de Cinnamon Rolls

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Tu Niñ@ Interior & Receta de Cinnamon Rolls

Mucho se habla de tu niñ@ interior, por ahí encontraras muchos pensamientos sobre el/la y es que lo tenemos tan olvidado. Hace ya poco mas de un par de años que leyendo este libro de Louise Hay me toco hacer un ejercicio muy duro, no te puedes llegar a imaginar lo duro que fue para mi hacerlo. Es un ejercicio que le recomiendo a mis amigos cuando están pasando por alguna crisis personal – que no se si será la edad pero casi todos estamos en la misma crisis – y también les cuento lo que vivi yo cuando lo realice.

Louise Hay es una de mis autoras favoritas, ella llego a mi, como casi todos mis autores favoritos, en el momento que mas la necesite. El primer libro que leí de ella fue “Usted puede sanar su vida” y fue una revolución en mi vida, definitivamente, entendí todas las “enfermedades” que estaba pasando y la emoción que la causaba. Pero este libro es diferente, este me llevo a otro nivel, a comunicarme con esa niñita que vive en mi, esa niñita pequeñita que siempre ha vivido en mi y que es la que me mantiene ilusionada con cada pequeño detalle de la vida.

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No te puedo explicar exactamente en como es el ejercicio en el libro, para eso tendrás que leerlo – y te lo recomiendo 100% -, pero si te voy a explicar como lo hice yo. Para hacerlo me encerré en el baño – solo porque en esos momentos no estaba viviendo sola – y mirándome en el espejo comencé a hablarme, al principio en plan normal, comencé a invitar a esa niñita a salir, a mostrarse de nuevo, a que me mostrara su carita y poco a poco fue apareciendo, al principio con mucha vergüenza, un poco tímida – como fui yo a esa edad – y luego fue tomando mas confianza y se mostró como era, como fui. Luego me di cuenta que comencé a hablarle con muchísimo amor, como le hablo a los niños de mi familia o amigos, quería abrazarla y pedirle mil veces perdón por no haber cumplido sus sueños, por no haber llegado a donde ella soñó que llegaría, por no haberla podido proteger ante algunas injusticias, por haber dejado perder la inocencia, por no seguir jugando como ella lo hacia. Ella mi miraba en silencio y no me decía nada, solo miraba y escuchaba. Paso el tiempo y yo – la grande – llore hasta agotarme, llore viendo como era ella, viendo que lo que yo soy ahora no era lo que ella había soñado, llore porque no podía soportar  el dolor de haberme convertido en una mujer que cuando era pequeña no habría imaginado nunca llegar a ser, llore porque me sentía avergonzada de ser quien era, llore hasta que el cansancio me venció.

Esa noche dormí agotada de todo lo que había llorado, pero en la madrugada mi niñita volvió, volvió y puso mi cabeza en sus piernitas, con sus pequeñas manos acaricio mi cabello y con el mismo amor que yo le había hablado se acerco a mi oído y me dijo “eres todo lo que yo esperaba de ti, eres aun mas maravillosa de lo que pude imaginar, vas por buen camino, estoy orgullosa de ti y te apoyo en lo que estas haciendo, eres sencillamente MAGNIFICA. Solo te voy a pedir una cosa, deja que yo vuelva siempre, déjame jugar, déjame ilusionarme con cada detalle, déjame creer de nuevo en la gente, déjame entregarme como lo hacia antes, Ama sin limites. TE QUIERO” y así, con esas palabras, volví a quedarme dormida, sintiendo sus caricias en mi cabeza, entre mis lagrimas.

 

 

Ese ejercicio me permitió conectar con mi niña interior, me permitió perdonarme, me permitió liberarme de un enorme peso que llevaba, pero sobre todo, me permitió reconciliarme con esa Ivette inocente que siempre ha luchado por las cosas que cree desde pequeña, que siempre ha estado en las nubes, como me decían en mi familia, que siempre ha sido soñadora, que siempre se ha sentido invencible. Ahora cada vez que puedo – y te confieso que son muy pocas y deberían ser mas – recuerdo ese momento e intento que vuelva esa niña, que vuelva y me haga ver la vida a través de  sus ojitos, que juntas sigamos de la mano consiguiendo esos sueños que soñaba con sus ojitos abiertos.

Me encantaría poder llevarte de la mano a un lugar tranquilo y que tengas el inmenso placer de invitar a esa niña o niño a encontrarse contigo. Me encantaría saber como ha sido tu experiencia. Me encantaría que me regalaras tus palabras…. y si ya lo has hecho no dejes de escribirme aquí abajo, y si aun no lo has hecho, escríbeme cuando lo hagas.

OM Shanti OM!

 

Cinnamon Rolls
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Para la masa
  1. 2 tazas de harina de Espelta Integral
  2. 4 cdtas. de Polvo para Hornear
  3. 2 cds. de Panela o Azúcar Morena
  4. 1 cdta de sal
  5. 3 cdas. de Aceite de Coco o Mantequilla + 2 Cdas para el relleno
  6. 3/4 de Leche de Avena
Para el Relleno
  1. 1 ½ tza de Dátiles picados finos
  2. ¾ taza de Agua
  3. 2 cdas de Canela
  4. 1 pizca de Cardamomo
  5. ¼ cdta de sal
Instructions
  1. Coloca los dátiles picados en trocitos en una olla a hervir junto con el agua, revolviendo constantemente hasta que se haga una pasta, si es necesario utiliza la turmix para tritularlos una vez ya estén suaves. Luego agrega el resto de los ingredientes, mezclalos bien y retira la olla del fuego, déjala enfriar.
  2. En un bowl coloca los ingredientes secos de la masa y poco a poco ve agregando el aceite de coco o la mantequilla, juntando con las manos hasta que quede una textura un poco arenosa, ve agregando poco a poco la leche, hasta que se forme la masa de la consistencia necesaria.
  3. Coloca la masa en una superficie enharinada y has con ella una bola. Extiendela con la ayuda de un rodillo hasta que formes un rectángulo, corta los bordes para que quede recto.
  4. Con cuidado extiende el relleno que hiciste anteriormente.
  5. Desde el extremo superior ve enrollando la masa hasta que formes un cilindro.
  6. Cortala en unas 8 partes iguales y colocalas en una bandeja para llevar al horno.
  7. Llevalas al horno precalentado a 190ºC unos 20-30 minutos o hasta que doren.
  8. Retiralos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla.
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